Churubusco – 1847, invasión norteamericana (Discurso)

Por: Fernando Celada

No fueron paladines, fueron leones
Que al estruendoso grito de los cañones
Crisparon la melena para luchar:
Sacudieron la garra jamás vencida
Y con broncos rugidos de inmensa vida
A tronaron el aire canicular.

El llano y la montaña se estremecieron
Y con agudas notas repercutieron
De aquellos gritos de ira la vibración,
Tal como repercuten los huracanes,
El bramido espantoso de los volcanes
Cuando rompen su seno con la erupción.

Aquella no fue lucha, fue cataclismo,
Cataclismo de gloria, de patriotismo;
Ejemplo de grandeza que asombro fue,
Holocausto, el más noble de almas no esclavas
Que con garra y con pico de águilas bravas
Murieron por la Patria, que se halla en pie.

Sobre ese muro triste que se venera,
Flotó serenamente nuestra bandera
Deteniendo el avance del invasor.
Una falange de héroes de oculta historia,
Combatió fieramente cantando gloria
Con la indomable fuerza de su valor.

Y fue la lucha cruenta, desesperada;
La legión enemiga rueda diezmada,
Vacila y retrocede y avanza al fin;
Retumba el estampido de los cañones,
Se confunden y chocan los escuadrones
Y sin cesar repite “¡Gloria!” en clarín.

El batallón heroico de “San Patricio”
No teme la derrota ni el sacrificio
Y lucha temerario y arrollador;
Mas, ¡ay!, los que se baten como leones
Detener y no pueden a las legiones
Bárbaras, que no saben lo que es honor.

¡Está el parque agotado…ya no hay defensa!
Sobre esas almas grandes pasa una inmensa
Angustia, que se agolpa sin estallar
Y en momento terrible y en trance fuerte,
Aquellos indomables piden la muerte
Bajo el azul de un cielo canicular.

Cuando Taylor pregunta do el parque se halla,
Herido, no vencido, responde Anaya
Colérico, exaltado, fuera de sí:
¡Imbéciles!…¡cobardes!…si parque hubiera
Juro por lo glorioso de mi bandera
Que ni uno de vosotros se hallara aquí.

No fueron paladines, fueron leones
Que al estruendoso grito de los cañones
Los músculos crisparon para morir,
Como mueren sublimes los libertarios
En las cúspides santas de los calvarios
Donde fusiona soles el porvenir.